Un espacio propio

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AHace aproximadamente un año me di cuenta de que algo faltaba en mi vida. Necesitaba un espacio creativo propio. Más que una simple oficina para trabajar, ¡necesitaba un lugar que me revitalizara creativamente!

Necesitaba un lugar donde pudiera alejarme del ruido y la actividad del hogar para estar rodeado de cosas que me inspiraran. Una habitación en la que podría pensar, crear y simplemente SER. Y una habitación donde mis chicas y yo pudiéramos cerrar la puerta, pasar el rato juntas, reír a carcajadas, escuchar música de chicas, encender velas con buen olor y soñar un poco más grande. Un salón donde poder comer helado a puerta cerrada, y no tener que compartirlo con los chicos de la casa.

Soñé con una verdadera escapada para chicas en nuestra casa. Amamos nuestra cocina, por supuesto, pero necesitábamos un escape.

Un espacio propio

Así que el año pasado transformé mi pequeña y aburrida oficina de lo que en realidad era más como una sala de almacenamiento a un espacio alegre y colorido para sueños creativos. Es mi oficina, pero para mí es mucho más que eso.

Me encanta.

No es nada lujoso. No es enorme (de hecho, ¡es diminuto!). No es perfecto

Pero es todo mío (¡y de mis chicas también!).

¡Y tengo una noticia feliz! ¿Notaste que finalmente conseguí mi silla amarilla?

Sabía que estaba ahí fuera, en alguna parte, llamándome por mi nombre.

Sí, sí lo hice. Lo encontré en World Market e insistió en venir a casa conmigo.

Un espacio propio

Todavía estoy enamorada de mis ‘sillas lindas como un botón’ ubicadas en las esquinas de la habitación, lista para conversaciones nocturnas y acurrucada con una pila de revistas.

Un espacio propio

Adoro mis queridas cortinas Anthro, que enmarcan el gran ventanal donde miro afuera para soñar todos los días.

¡Me encanta la animada mezcla de colores que dan vida a este espacio!

En esta sala, estoy rodeada de cosas que amo. ¡Cosas que me inspiran a hacer lo que hago e incluso me desafían a abrazar nuevas aventuras! Como puedes ver, el color, el patrón y los recuerdos felices me rejuvenecen.

Un espacio propio

Sonrío ante los recordatorios especiales de las cosas que amo esparcidos por la habitación, cada uno con un recuerdo o una risa. ¡Puedes encontrar este plato de ballenas en mi tienda de Amazon!

Un espacio propio

En especial, me encanta ver la lámpara de araña en mi oficina y ahora mi silla amarilla justo al final del pasillo de mi cocina todos los días. Esa vista es un recordatorio de mi pequeño escape del mundo.

Soy un gran creyente en tener tu propio lugar especial. Un lugar para soñar y alejarse de todo. ¡Todos nos lo merecemos, ya sea un rincón de una habitación o una oficina completa o un espacio creativo!

¿Tienes un espacio especial propio?

Un espacio propio

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